jueves, 10 de marzo de 2011

LA MASCARA DE JACKSON

Michael  Joseph Jackson nació en Gary, Indiana, el 29 de agosto de 1959.
Durante muchos años han aparecido grandes personajes en el mundo del espectáculo, que a pesar de vivir situaciones vergonzosas, de ser criticados y con una cantidad de problemas que los rodean, son los más exitosos y alcanzan un alto grado de popularidad con un público fiel siguiéndoles los pasos. Este es el caso de Michael Jackson. Un artista excéntrico, denominado así por sus gustos extravagantes, por sus inclinaciones personales tan peculiares, por sus repetitivas cirugías, por sus problemas judiciales que lo llevaron a ser el famoso Rey del Pop. Pero este excentricismo se pronuncia de una manera muy notable, cuando comienza a hacerse esas numerosas cirugías queriendo lograr unos cambios físicos, tratando de encontrar por decirlo así uno perfección que muchos rechazarían, transformándolo entonces en un ser “raro”, extraño, repugnante e inestable hasta en sus relaciones sentimentales.
Todo comienza desde su infancia, la cual fue traumática y muy dura, ya que su padre lo maltrataba y lo obligaba a ensayar sin parar, por eso él pensaba que su papá sólo lo quería como una máquina para hacer dinero. Es triste saber que su progenitor fue uno de los culpables de los cambios tan traumáticos que sufrió el Rey del Pop. Constantemente le decía que era feo, que tenía una nariz horrible y que no estaba a la altura; esto lo hacía en frente de todos; Jackson decía: “Esto es muy duro y triste, hubiese sido más feliz si llevara una máscara”.
Toda esa inseguridad y baja autoestima  que le sembró su padre, llevaron a este hombre que con miedo de ser rechazado o repudiado por la gente, hiciera hasta lo imposible por lograr la aceptación de su público a como diera lugar. Quería ser el mejor de todos, incluso más famoso que Elvys Presley; lo logró, pero pagando un precio: Su destrucción.
Para desgracia de él, en vez de causar aceptación, lo que causo fue conmoción o desagrado por su cambio de imagen, ya que el bisturí lo destrozó de tal manera que quiso esculpir su propia mascara, convirtiéndose en un verdadero “monstruo”. Ahora bien, si retomamos uno de los significados de “monstruo” que menciona Omar Calabresse en el libro La Era Neobarroca, nos dice: “Espectacularidad, derivada del hecho de que el monstruo se muestra mas allá de una norma”; se relaciona con este personaje porque los verdaderos artistas son espectaculares, maravillosos y fantásticos, y para ello tienen que romper normas que los llevan a ser seres controversiales como en este caso
Jackson mató su propia imagen, no sabía que la obsesión por agradar a la sociedad lo acabaría convirtiendo en un monstruo, al que la gente o hasta él mismo, evitaban mirar porque causaba desagrado y tristeza; sin querer creó una fealdad deseando ocultar su verdadera esencia. Al someterse a esta metamorfosis, quiso dejar atrás la vida de negro y lo que sufrió con su padre.
Pero, ¿qué es en realidad la fealdad?, ¿Se puede determinar si algo o alguien es feo o bello? Para muchos la fealdad es algo repugnante, asqueroso, desagradable, para otros no existe o es algo ambiguo, esto hace alusión como dice Catia Mandoky que tanto la belleza como la fealdad son subjetivas.
Como se mencionaba anteriormente, Michael quiso resguardarse tras una máscara por el simple hecho de un miedo a la no aceptación. Se hizo una primera cirugía que fue la de su nariz a principios de los años ochenta, donde había alcanzado una fama inigualable; quiso crear una nueva identidad, resaltando cada vez más su excentricismo y su necesidad de ser alguien afamado. Ese niño negro que era querido por sus fans gracias a su espectacular voz, a su dulce mirada, a su inocencia ya no estaba, solo por el simple hecho de no aceptarse como era.
La fealdad es un fenómeno social, ésta depende de la cultura y de la época en que se vive, por ello se puede decir que la cultura actual está constituida por personas que juzgan y señalan, que ven la fealdad como un defecto físico, entonces de aquí se deduce que si lo feo es repugnante como es el caso de Jackson, este se convierte en ridículo ya que quiso aparentar lo que no era.
Ahí estaba el niño de Indiana que había conseguido todo lo que deseó. El negro que acabó casándose con la hija de Elvis y comprando el catálogo de canciones de los Beatles. El hombre que de tanto intentar borrar el color de su piel, de tanto perder peso, acabó pareciendo una momia o uno de los zombies del vídeo más famoso de todos los tiempos. El actual Michael Jackson no hubiera necesitado maquillaje ni aparecer en Thriller. Michael Jackson, el hombre que no era ni blanco ni negro; ni joven ni viejo; ni niño ni hombre; ni heterosexual ni homosexual.
En los noventa, la imagen de dulce excéntrico sufrió su primer revés al ser denunciado por abusar sexualmente de un adolescente de 13 años, lo cual revivió los rumores sobre las extrañas estancias de niños en Neverland. (Era la mansión que tenia donde muchos iban a jugar). Pero los abogados de Jackson llegaron a un acuerdo privado con la familia para que se retiraran las acusaciones. En esos días él inicia la adicción a las pastillas del cantante.
Comenzaron sus días oscuros, en la soledad de una habitación rodeada de peluches, de enormes figuras de Mickey mouse gigantes, Michael Jackson, que bebía vitaminas en biberón, decidió contrarrestar los rumores sobre su sexualidad y anunció por sorpresa su boda con Lisa Marie Presley. La ficción duró apenas 22 meses. Un beso en la boca de la pareja a la entrada de los premios MTV revolvió el estómago de muchos espectadores. Jackson no era creíble. Como no lo era el beso. Pero ése sólo era el principio de la locura no superada por ninguna otra figura pública. Era tanto el miedo que tenia a ser juzgado que decidió resguardarse en cuanta cosa se le ocurría.
Retomando el tema de la máscara del monstruo, podemos mencionar que existen otros excéntricos artistas contemporáneos como Marilyn Mason... Pero Jackson no se quitaba la máscara al llegar a casa. Él era la máscara. Una pantalla que a veces redoblaba con velos sobre su rostro. Como los que colocaba sobre las infantiles caras de sus tres hijos, cuya paternidad está ahora cuestionada. Si el matrimonio con Presley acabó sin descendencia no sucedió lo mismo con el que le siguió años después con Debbie Rowe, la asistente de su dermatólogo.
En duda está la verdadera paternidad de Jackson, pero él respondió por sus tres hijos. Pero hay quien fomenta la duda. ¿Será porque una enorme fortuna acaba de recaer sobre sus tres hijos? Dos de ellos son fruto de su unión con Rowe. Del tercero dice su partida de nacimiento que la madre es "desconocida".
Su personalidad se volvió tan excéntrica que en su habitación instaló una cuna donde dormía su gran amigo Bubbles, un chimpancé junto al que el artista Jeff Koons le inmortalizó en una escultura de cerámica dorada. Su conducta se tornó tan desagradable que en una ocasión quiso presentar a su bebé Blanket a los fans que lo reclamaban sacando al recién nacido por la ventana de su habitación de hotel en Berlín.
Sus costumbres y actos se convirtieron en la comidilla diaria para el amarillismo, como la de dormir en una cámara hiperbárica (tratamiento de oxigenación)  con el objetivo final de frenar el paso del tiempo.
Otros actos raros fueron: Sus adquisiciones tan disparatadas como su intento de comprar el esqueleto del hombre elefante John Merrick, con quien veía similitudes en su torturada existencia. Su religión cambió, dejó de profesar la fe de su madre, devota seguidora de los Testigos de Jehová, para convertirse al Islam.
Otro factor que definió a Michael Jackson, tanto en su vida diaria como en sus conciertos y videoclips, fue la extravagancia y originalidad de su indumentaria, creando un estilo propio que, al igual que su baile, lo hizo distinguirse. Uno de sus símbolos más representativos fue el guante blanco en una mano y los calcetines con lentejuelas brillantes, a la par con una chaqueta negra igualmente brillante. También fue conocido su gusto por los trajes militares, adornados con medallas e insignias y gafas oscuras.
Asimismo, su estética, muchas veces considerada excéntrica o extravagante lo acompañó en su carrera musical desde la década de 1980, marcó su estilo, y de igual manera una tendencia en el mundo de la música y un impacto en el mundo de la moda. Su apariencia ha sido catalogada también como uno de sus legados, al punto de ser considerada tan importante como su legado musical, puesto que parte de su música ha estado ligada a su imagen.
No cabe dudas que el carisma y la simpatía con que contaba frente a su fanaticada ha traspasado todos los extremos, de él se han dicho tantas cosas: desde su inclinación hacia los niños, cuestionamientos sobre su vida sexual, de su rechazo a sus orígenes y su rebeldía en todo el sentido de la palabra, siempre ha estado envuelto en múltiples escándalos, con un motivo u otro y esto no ha sido suficiente para destruir por completo su figura.
No sabemos si por los siglos de los siglos alguien pueda estudiar más a fondo la personalidad de la tan controversial estrella del Pop y tal vez preguntarse en algún momento ¿a quién podemos juzgar, a sus seguidores o a él? Podemos concluir que preocuparse por como lucimos por fuera, es algo común en todas las personas. Vanidad o no, procurar que la imagen que se proyecta sea buena y saludable es totalmente valido, pero ¿Qué sucede cuando un individuo ve defectos donde no los hay y hace hasta lo imposible por arreglar aquella falla inexistente?

Bibliografía
La era neo barroca: Omar Calabresse
Historia de la fealdad: Umberto Eco
wiki pedía
Diario el país

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